Cuando los sueños
Se desgastan.
Por no haber sabido soñar
Ni siquiera haber soñado...
Acaban quedándose dormidos.
Sin querer ni despertar
Quizás la flecha de Cupido
No le quiso enamorar.
No le venía grande tanto ruido.
Ese para saber amar.
Para conquistar a una sirena
Acabando siendo
Un viejo lobo de mar.
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