En estos días encontré a mi amiga Fela.
Hacía tiempo que no la veía.
Nos saludamos.
Y el inevitable "¿qué haces?".
Me dijo, pues, en casa.
Le pregunté: "¿Y la cafetería?".
Ah... La vendió Juan.
¿adió y porque ?
Me dijo "mija"; ya estábamos que no cabíamos.
Los dos allí,
Juan cada día me encontraba más defectos.
Y las peleas eran diarias hasta que se fueron.
de control,
Y decidimos separarnos y dividir bienes.
Pero las cosas salieron mal.
Era en lo que habíamos trabajado toda la vida.
Pero ahora todo anda mal.
Nos despedimos después de un rato.
Y mientras llegaba a mi casa, iba pensando en varias personas a las que les pasa lo mismo.
Por ejemplo, Gladys y Miguel se jubilaron.
Por tiempo de servicios,
Al encontrarse todo el tiempo en la casa.
Al principio eran [melocotones y fresas].
Luego la situación se fue poniendo color.
de hormiga brava,
Ya a él no le gustaba cómo ella cocinaba.
La encontraba barrigona, ah, y le decía.
Ya tú no sabes vestir; "tas vieja ya".
Y ella dice que no va más.
Qué barbaridad.
Así he conocido algunos casos.
Quizás no sean todos, pero una gran mayoría.
Después está el caso de Marcos.
que se separó de Lidia.
Y abre la boca para decir,
"Nunca la amé.
"En verdad, lo que pasa es que por los hijos,
Sí, claro, pero tuvieron 4 y eso que no la amaba.
Pero así pasa.
Un merenguero famoso escribió hace tiempo.
Una letra con música pegajosa, que hablaba de
” Ellos se llevan bien porque
//Cuando él se acuesta, ella se levanta.
Ese era el coro y tiene razón; salen algunos a trabajar, llegan por la tarde cansados.
Hace ella comida; él ayuda en lo que puede.
La tele, los preparativos del siguiente día, las asignaciones o tareas de los hijos y a dormir.
Si acaso
//para el caso obligatorio// ya saben, jejeje.
Y cuando llega el momento de estar juntos.
¿Por qué se jubilan o por algo dejan de trabajar?
Muy pocos lo asimilan bien.
Muchos hijos tienen que intervenir.
Y a veces se llevan uno o el otro.
Para al mes o dos estar quejándose de que
Mami o papi está maniático/ca...
Pero hay que tratar de solucionar.
Nadie de los implicados busca ayuda.
Solo se separan y ya.
Entonces el viejo anda atrás de chicas jóvenes y ella se tiñe el cabello y se va para los casinos o los bingos.
Hasta que llega la hora de estar solos.
Ahí se llenan de pena.
Sin mencionar lo económico.
Porque los dos sueldos juntos eran lo máximo.
Para vivir bien,
Desde luego, muy pocos lo admiten.
Pero piense.
Que canosa o barrigona.
Hemos estado a su lado toda la vida.
O en el caso de él, pensemos nosotras.
Y para lo que falta, que venga el resto...
Hasta otro momento, adiós.
Cuentos y relatos de Ali
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