Les llamaban vitrinas, o vidrieras.
Más tarde se les llamó escaparates.
Pero el fin era el mismo; hoy me acordé.
Que en las ocasiones de alguna festividad.
Los tenderos, o sea, los dueños de las tiendas.
Se preparaban de una manera especial.
Mostrando su mercancía de la manera más creativa.
Y nosotros o nuestras madres tomaban ideas para llevarlas a la modista o costurera, como le decía.
Sí era San Valentín, había proliferación de rojo como en Navidad.
Y así por el estilo te combinaban desde las puntillas o encajes.
Las tiras bordadas, y adornos y aplicaciones de todo tipo y estilo.
Algunas tiendas tenían su propia modista o costurera, pero salía más barato la propia.
Amén de que la mayoría de las madres cosían, había tiendas que eran muy, muy actualizadas en las modas; cómo lo hacían, ni idea, pero exhibían de todo, figuritas de porcelana, jajaja.
Me acuerdo de que abuela tenía un montón en la mesita de centro.
Ah, y había que limpiarlas todos los sábados y, aunque eran muchas, ella sabía de cada una.
A mí se me cayeron algunas y yo rápidamente las botaba.
Y no sé cómo se daba cuenta y me decía: "Me la busca ahora mismo". Yo no sé cómo adivinaba, y si era de esas que alguien le había regalado.
Me decía: "Ahora la pega y que quede como era". Sé cómo era antes, no sé cómo era. No sé cómo cada vez que se me rompía algo, ella lo sabía. Ay, Dios mío, un día le pregunté.
¿Por qué Ud. siempre dice que fui...? Porque Ud. abre los ojos como los pavos cuando hacen caca".
Confieso que cada vez que veo un pavo le miro los ojos.
Y lo imagino haciendo caca.
Pero volviendo a las vitrinas, en estos días pensó: "Ya eso no existe, ya debes entrar dentro de la tienda y comenzar a buscar dónde esté tu tamaño y amén de todos los que vienen de la misma moda". Y si es muy bonito, debes asegurarte de que si vas a un sitio, no haya dos con lo mismo.
Enseguida te dicen "¿en qué grupo tocas?", ajajajajajaj.
Por eso una buena idea es la que yo practico: lo compro de antemano, lo guardo y me lo pongo tiempo después, pero también ir a los sitios algo exclusivos. El. El caso es que si todos pensamos lo mismo, haremos lo
Lo bueno de todo es que no todos lucimos igual, por las tetas de Esther, la barriga de María y el fondillo de Juana, así que mírese al espejo bien, que ya no hay vitrinas ni vidrieras, salvo que vayas a "la vie rose" en Francia; dicen que allí los maniquíes son de verdad. Mmmmmmmmmmm.
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