La historia de la humanidad, está llena de equivocaciones
afortunadas que nos han llevado más allá de nuestros
límites.
Desde el error de cálculo que codujo a Colón al continente
americano, muchos aciertos humanos han surgido en pequeñas
y grandes catástrofes que han hecho de la necesidad una virtud.
El yogur hoy presente en la mayoría de los frigoríficos, lo
descubrió - según la tradición- una caravana de comerciantes
búlgaros que trasladaban leche de un poblado a otro, y vieron
como por efecto del sol, ésta había fermentado.
Uno de ellos la probó para comprobar hasta que punto se había
echado a perder. El sabor le gustó y, con el tiempo se descubrió
que tenía efectos beneficiosos para el estómago.
¡Había nacido un producto que acabaría conquistando el mercado!!.
Tenemos mucho que aprender de las llamadas "serendipias", como se
denomina a los hallazgos o descubrimientos que se producen
por mero accidente.
¡También en nuestra vida, hay errores mucho más afortunados
que los propios aciertos!!.
¡Tienes que ser miembro de SECRETOS DEL ALMA para agregar comentarios!
Únete a SECRETOS DEL ALMA