Una persona visitante de la India le preguntó al río Ganges lo siguiente: Río, si tú purificas a las personas, tus aguas deben estar llenas de pecados. Y el río contestó que no, pues las hacemos desembocar en el océano. Entonces le preguntó al océano: "Si tú recibes el agua del Ganges, debes estar lleno de pecados" No, esa agua hago que se evapore hacia las nubes. Entonces le preguntó a las nubes: "Si vosotras recibís el agua del océano, debéis de estar llenas de pecados" Y contestaron que no, pues nosotras devolvemos el agua a los seres humanos en forma de lluvia.
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