}
}
}
}}}

as
 
{
}
}
 
}
k
 
bvn
}

SECRETOS   DEL ALMA

Poemas y Relatos Reales o imaginados para deleite de todos

Sara y Eduardo<hola@integramentelibres.com>

Usted

Me da la risa cada vez que recuerdo cuando comenzamos nuestra relación Eduardo y yo.

Nos conocimos en un curso megaespiritual y nos hicimos cursillistas patológicos.

Así que nuestro ego se puso gordo como el muñeco de Michelin.

Creíamos que estábamos al borde de la iluminación.

Cuando la realidad era que estábamos en los niveles más bajos según la escala de conciencia del Dr. David Hawkins.

De hecho, yo estaba en vergüenza y Eduardo en culpa.

Pero nuestra autopercepción estaba por las nubes.

Lo curioso es que cuando realmente hemos empezado a hacer el camino de ascenso en la escala, nos ha costado mucho percibir los avances.

A pesar de que yo pude trascender el umbral 200 hace un par de años, no me sentía para nada así.

La gran mayoría de los días tenía la sensación de estar atascada.

Muchísimas veces me preguntaba si realmente esto que estábamos haciendo servía de algo o no.

Y cuando Eduardo también alcanzó el umbral 200 le pasó exactamente lo mismo.

Seguía quejándose como todos los años anteriores.

Desesperándose cada día por sentir que no avanzaba.

Afortunadamente mi autopercepción cambió hace poco y me sentía completamente neutral.

Es por ello que cuando el sábado comenzamos a calibrar los niveles de conciencia y Eduardo me dijo que él no se sentía para nada en el nivel que salía, se me iluminó la bombilla.

Así que testamos el nivel de autoconcepto percibido.

El testaje indicó que se autopercibía en 150, en ira.

Y, efectivamente, así era cómo se sentía él: siempre enfadado, con el ceño fruncido y quejándose por todo.

Hay algo que debes tener en cuenta.

La máxima del ego es: «Busca, pero no halles».

Es por ello que una de sus mejores estrategias es distorsionar tu autopercepción, tanto por inflación como por deflación.

Cuando estás en los niveles inferiores, trata por todos los medios de que te quedes ahí el máximo tiempo posible.

Es por eso que cuantas más terapias haces, más libros lees y más cursos haces, más fuerte se hace el ego.

El sentimiento de superioridad moral le produce un placer secreto al ego, que trata de difuminar con "buenismos" edulcorados.

Para que sigas en ese camino de búsqueda eterna e infructífera.

De ese modo, él (ego) seguirá reinando en tu vida en las sombras sin problema.

Su estrategia principal es lograr que sientas alivios temporales a tu sufrimiento.

Porque cuando el sufrimiento es insoportable es cuando tomamos una decisión diferente.

Y eso es lo último que quiere que hagas.

Te alivia temporalmente con una nueva terapia para que te relajes y luego vuelva todo el ciclo de patrones a repetirse.

De ese modo seguirás buscando sin hallar.

Pero cuando por fin hallas el camino que te lleva a la liberación y comienzas a desmontar el chiringuito del ego, éste se rebela.

Y cuanto más avanzas en el camino, más bravo se pone.

Para que abandones precisamente aquello que va a hacerle perder su influencia sobre ti.

Esto no solo nos ha pasado a nosotros, sino también a nuestros alumnos.

Cuanto más avanzamos en el camino, más sentimos la frustración por no estar donde queremos.

El otro día en el Dojo precisamente trabajamos esto.

Hemos calibrado a algunos alumnos que estaban atascados en este punto y coincidían en el error de autopercepción.

A pesar de haber superado con creces el umbral 200, se llegaban a autopercibir en culpa.

Lo bueno es que cada aspecto de nuestra vida no solo se puede testar, sino trascender.

Y durante el entrenamiento pudieron ir atravesando esos techos de cristal mentales que les impedían verse a sí mismos desde un punto de vista más elevado.

El mundo es más bonito desde el punto de vista del águila que desde el de la gallina.

Uno se siente mejor consigo mismo cuando se percibe con su grandeza y luz intrínseca y no como el cagarro que nos hace creer el ego.

Si llevas años buscando respuestas pero sientes que sigues dando vueltas en el mismo sitio, quizá no es falta de esfuerzo.

Quizá solo necesitas ver lo que el ego te está ocultando.

Eso es exactamente lo que trabajamos dentro del Dojo del Alma.

Un espacio para dejar de buscar… y empezar a encontrar.

Puedes unirte aquí

 

Con amor, Sara y Eduardo

 

▸ Si te ha gustado este email, reenvíaselo a un amigo.

▸ Si te han reenviado este email y quieres recibir otros parecidos, visita integramentelibres.com



Cancelar suscripción

Vistas: 3

Comentario

¡Tienes que ser miembro de SECRETOS DEL ALMA para agregar comentarios!

Únete a SECRETOS DEL ALMA

Comentario de Elìas Antonio Almada Hace 1 hora

Cumpleaños

No hay ningún cumpleaños hoy

© 2026   Creada por Alida I. Gómez.   Con tecnología de

Informar un problema  |  Términos de servicio