En una reunión celebrada en el Club de Roma, se llegó -entre otras cuestiones- a la conclusión de que cada solución que encontramos para solucionar un problema global, genera de media cuatro problemas nuevos. La sociedad de la prisa corre para no dejarse atrapar por los problemas. Esta prisa es necesaria para mantener la caldera del sistema en marcha, a pesar, de que cada vez da mayores signos de estar a punto de estallar.. En una dimensión psicológica, corremos por lo mismo siempre: para escapar del dolor y otras situaciones peores. La tecnología nos permite exponencialmente nuestra prisa, hasta alcanzar velocidades de vértigo, una tecnología que por cierto, sólo se ha ocupado de encontrar la manera de acelerar, olvidándose de los mecanismos de frenada.
¡Tienes que ser miembro de SECRETOS DEL ALMA para agregar comentarios!
Únete a SECRETOS DEL ALMA